Parece como si despues de dar una vuelta completa, de terminar un ciclo, empezara el siguiente. Y entre ambos, los acontecimientos importantes son los mismos, pero los pequeños son los que varían. Por suerte somos nosotros los que controlamos esos pequeños detalles...
Y pienso esto porque me encuentro como hace unos años, entrenando a una nueva tanda de cachorros, diciendo las mismas cosas que digo siempre, y haciendo las cosas que hago siempre...
Esta nueva añada de milicianos es bastante dispar, ninguno de ellos tiene algo que ver con el siguiente. Pero tengo esperanza en todos ellos.. Bueno, o casi.
El primero de ellos es Mark, un norteño que intenta labrarse una vida para su familia. Las buenas intenciones siempre son las más sólidas, si tienes algo férreo a lo que agarrarte igual de férreas seran tus motivaciones. Realmente tenemos poco que enseñarle, conoce el código, las formas y se le dan bien las armas, el problema.. Esque seguramente sabe más que yo. Tengo 24 años... Él debe tener alrededor de 30 años. Además ha sido miliciano unos cuantos años en otro lugar... . Y tiende a elevar plegarias a Pamis demasiado a menudo...
Luego tenemos a Nathell.. El pobre lo intenta, pero creo que no da para más. Lucha bien, más o menos lleva bien el código militar y todo el entramado interno... Pero no deja de ser un "crío",. Si, vale, se que no es razón para justificarme, yo era miliciano cuando cumplí los 15... El debe tener ya 18.. No está centrado, se siente desplazado y no encaja en el grupo. Los otros dos milicianos arremeten contra él, sobre todo Mark. Dudo que llegue a ser soldado, me da bastante lástima, pero si sigue así... Yo no puedo dar mi visto bueno.
Por último tenemos a Danae. Realmente me identifico con ella, me recuerda a mi en mis tiempos mozos. Es resuelta, tiende mucho respeto a lo que le dicen, se toma las cosas muy a pecho y pone todo su empeño en hacer todas las tareas lo mejor posible. Quiere impresionar a sus superiores. No veo ninguna contra en ella, es más, se que va a ser una excelente soldado, mucho mejor que los otros dos milicianos. Es un ejemplo de humildad, compañerismo, respeto a sus superiores y al código dificil de superar. La única pega que le pondria... Esque a veces se siente abrumada por las órdenes, se toma algunos sustos y no encaja bien algunos golpes. Pero nada fuera de lo normal.
Y como iba diciendo, parece que nada hubiera pasado, incluso Zhelion ha vuelto. Realmente esto de la vida es un ciclo.
Siggurd
Pues poca cosa, aquí voy a ir subiendo las incidencias del menda este hasta que se apañe la base de datos.
viernes, 24 de agosto de 2012
domingo, 15 de julio de 2012
La despedida
Pensaba... Creía que no iba a tener la oportunidad despedirme. Cuando me contaron el destino de Mia, creía que era un punto y final. Que desaparecería dejando solamente el eco de su vida.
Y por suerte me equivoqué, los Guardianes me ofrecieron la oportunidad de decirle adiós.
Fue muy raro, pues como me habían explicado, Mia estaba de alguna forma, vinculada a un antiguo árbol, y de alguna forma yo tenia que sintonizarme a ese árbol para poder entablar conversación. El proceso era curioso, toque con la palma de mi mano en la corteza del árbol y poco a poco iba notando como la realidad se separaba en dos, intenté resistirme pero... Los Guardianes insistieron en que me dejara llevar. Era... Como si lo que conocía iba desapareciendo para dar vida a una realidad extraña. En esa realidad, en el interior de ese árbol, estaba Mia, y a su lado, aquella Driada que salvamos la vida hace tiempo.
Hablamos durante poco tiempo, apenas unos 10 minutos. Y la conversación no fue diferente a como hablábamos habitualmente. Y eso me reconfortó, prefiero quedarme con el recuerdo de como era en realidad a una conversación fingida.
Y como iba recapitulando, apenas fueron unos minutos, llegó el tiempo de despedida.Y.. Un dato curioso es que mencionó a mi Padre. Pensaba que Mia lo habría dejado de lado pero, se ve que en el fondo, aún añora su recuerdo. También me reconfortó.
Disimulé la emoción de la despedida como pude, a Mia se le escapaban las lágrimas... Hasta que se hizo el momento de irnos, cuyo colofón fue un sentido abrazo, el primero y único que recibiría de ella.. Jé
Adiós, Mia, cuando vuelvas, revisa los libros de historia, para que cuando nos volvamos a encontrar, puedas decirme como ha sido todo.
Y por suerte me equivoqué, los Guardianes me ofrecieron la oportunidad de decirle adiós.
Fue muy raro, pues como me habían explicado, Mia estaba de alguna forma, vinculada a un antiguo árbol, y de alguna forma yo tenia que sintonizarme a ese árbol para poder entablar conversación. El proceso era curioso, toque con la palma de mi mano en la corteza del árbol y poco a poco iba notando como la realidad se separaba en dos, intenté resistirme pero... Los Guardianes insistieron en que me dejara llevar. Era... Como si lo que conocía iba desapareciendo para dar vida a una realidad extraña. En esa realidad, en el interior de ese árbol, estaba Mia, y a su lado, aquella Driada que salvamos la vida hace tiempo.
Hablamos durante poco tiempo, apenas unos 10 minutos. Y la conversación no fue diferente a como hablábamos habitualmente. Y eso me reconfortó, prefiero quedarme con el recuerdo de como era en realidad a una conversación fingida.
Y como iba recapitulando, apenas fueron unos minutos, llegó el tiempo de despedida.Y.. Un dato curioso es que mencionó a mi Padre. Pensaba que Mia lo habría dejado de lado pero, se ve que en el fondo, aún añora su recuerdo. También me reconfortó.
Disimulé la emoción de la despedida como pude, a Mia se le escapaban las lágrimas... Hasta que se hizo el momento de irnos, cuyo colofón fue un sentido abrazo, el primero y único que recibiría de ella.. Jé
Adiós, Mia, cuando vuelvas, revisa los libros de historia, para que cuando nos volvamos a encontrar, puedas decirme como ha sido todo.
jueves, 5 de julio de 2012
Los que se van y los que vienen...
Quejarse
de algo que no se puede cambiar es perder el tiempo. Y es el mismo paso
del tiempo el que inexorablemente va alterando todo lo que conocemos.
Durante mis años, he podido conocer a mucha gente, unos para bien y
otros para mal. Hay pocos que puede decir que eche de menos, pero en mi
memoria hay uno de ellos, al que a pesar de toda la urdimbre, puedo
decir que aprecio, o llegué a apreciar. Sin embargo, no sólo debe ser
malo ese cambio del tiempo, parece ser, que con una mano te quita, y con
la otra te da. Aunque quizá no en equidad.
¿Porqué has podido hacer eso? La verdad, no lo entiendo. Creía que te conocía bien, y pensaba que no harías nada desinteresadamente como parece que lo hiciste. Quizá me equivoque, o han intentado adornarlo. Aunque por muy raro que sea todo, me han hecho entender que, tengo que despedirme de ti. Y aquí estoy, donde se supone que estás, en un ataud de madera viva sin tallar. La vida a la que estabas atada te ha traído hasta aquí, hasta tu final... Así que te digo adiós, pero no con palabras si no con un pensamiento. Puede que tuvieramos nuestros rifirafes al principio. ¿Y no tenías razón? Puede que fuera un obstáculo, o un inesperado en tu camino. Pero tampoco fui yo quien lo elegió ¿Sabes?. Me quedo con algunas preguntas, de esas incómodas que quizá nunca te hice. Pero puedo resumir todo, ponerlo en la balanza, y decir que te echaré de menos. Adiós.
No se si en un acto de bondad, o simple azar, el destino ha querido que mis pasos se juntaran a la de una chica que me está haciendo ver las cosas de un modo distinto. He pasado junto a ella muchos momentos, y la estoy ayudando a hacerse un hueco en todos estos movimientos que algún día esculpiran en tinta los libros de historia. Y lo mejor de todo esque no se como definir nuestra relación... Siempre he sido muy negado para estas cosas. Quizá cerrado o un poco ausente de esa clase de sentimientos. Pero como dije antes, me está haciendo ver las cosas de un modo distinto... Quizá me esté haciendo simplemente viejo, je.
¿Porqué has podido hacer eso? La verdad, no lo entiendo. Creía que te conocía bien, y pensaba que no harías nada desinteresadamente como parece que lo hiciste. Quizá me equivoque, o han intentado adornarlo. Aunque por muy raro que sea todo, me han hecho entender que, tengo que despedirme de ti. Y aquí estoy, donde se supone que estás, en un ataud de madera viva sin tallar. La vida a la que estabas atada te ha traído hasta aquí, hasta tu final... Así que te digo adiós, pero no con palabras si no con un pensamiento. Puede que tuvieramos nuestros rifirafes al principio. ¿Y no tenías razón? Puede que fuera un obstáculo, o un inesperado en tu camino. Pero tampoco fui yo quien lo elegió ¿Sabes?. Me quedo con algunas preguntas, de esas incómodas que quizá nunca te hice. Pero puedo resumir todo, ponerlo en la balanza, y decir que te echaré de menos. Adiós.
No se si en un acto de bondad, o simple azar, el destino ha querido que mis pasos se juntaran a la de una chica que me está haciendo ver las cosas de un modo distinto. He pasado junto a ella muchos momentos, y la estoy ayudando a hacerse un hueco en todos estos movimientos que algún día esculpiran en tinta los libros de historia. Y lo mejor de todo esque no se como definir nuestra relación... Siempre he sido muy negado para estas cosas. Quizá cerrado o un poco ausente de esa clase de sentimientos. Pero como dije antes, me está haciendo ver las cosas de un modo distinto... Quizá me esté haciendo simplemente viejo, je.
Pero
debo alejarme de todo esto, pronto vendrán los tiempos de la guerra, no
debería dejar que todo esto influyera más en mi de lo que es de verdad
importante. Tampoco quiero dejar, si es que se llega a dar el caso, una
herida que no pueda sanar.
miércoles, 25 de abril de 2012
El dolor va unido al progreso
Hacía ya demasiado tiempo en el que no ponía al día mis pensamientos, demasiado quizá. Tampoco he encontrado la necesidad de hacerlo, dentro de la banalidad y del día a día austero de un sargento de la Guardia no hay demasiados pensamientos que poner en orden la verdad. Quizá alguna nimiedad me deje en la trastienda de mis pensamientos, pero si está ahí es que tampoco merece la pena recordarla.
Soy lo que se supone que debo ser, un sargento que cumple con diligencia las órdenes que vienen de arriba, la peor parte de todo es que detrás de ese sargento no hay mucho más. Y me gustaría que hubiera un algo que pudiera hacerme ver que si que hay algo más. En fin. Esto ya es divagar demasiado.
Al menos durante esta semana han ocurrido unas cuantas cosas que han destripado esa monotonía, aunque eso no quiere decir que sea mejor, puede que me queje de algunas cosas pero, en el fondo aprecio esa monotonía.
El Festival de la cosecha siempre es un motivo para olvidarse de lo oscuro que en verdad es el momento que nos ha tocado vivir... Hace poco, Picoferro cayó, las cosechas de Lughard fueron diezmadas por las llamas, y el cuerno de la guerra empieza a escucharse en el horizonte. Es un buen momento para un festival, pues seguramente, pronto no habrá motivo para regocijarse.
Como iba diciendo, pude presenciar algunos de los festivales, entre ellos el de belleza. Ganó Xandra, y me gusta que haya ganado ella, creo que congeniamos bastante bien, además, la considero una persona más que capaz. Pero he de decir que lo que vino después me gustó bastante más, una de las participantes del concurso, Lyndi, se me arrimó y empezó a tontear conmigo... Bueno, y alguna cosa más. Pero no viene al caso.
Al día siguiente y con algo de resaca, me acerqué a ver el concurso de Poesía y Canto, realmente, de todos los participantes, todos ellos muy capaces, hubieron dos que me inspiraron, uno fue Dresden, en otras condiciones quizá se hubiera alzado ganador, pero ganó Kiara, quien realizó una estupenda oda al Inmortal. Quizá algún día alguien escriba algo sobre mi.. Je... Prf.. ¿Qué tonterías piensas Siggurd?
Tuve la oportunidad de participar en el torneo de tiro con arco, en el cual me alcé ganador... Me gustaría que Alexa estuviera aquí para verlo la verdad, sería injusto decir que es sólo mérito mío, pero fue ella quien en verdad me impulsó a llegar a ser quien yo soy ahora. Y quizá haya traicionado un poco lo que me enseñó, pues el equipo delta, cuya insignia llevo grabada a fuego en el hombro, no fraguó tanto como ella esperaba. En fin. Tampoco es tiempo para lamentarse. Con la victoria vino la invitación para acudir a la cena de gala que haría Ceolred, debería buscar una pareja para que me acompañara... ¿Qué tal Lyndi?
Apenas me dio tiempo a pensar en ellos, pues casi al terminar el torneo, se empezó a vislumbrar las una columna de humo... Rápidamente fuimos a ver que ocurría, resultó ser una casa en llamas. Niraley no lo pensó dos veces y tras implorar a Eldor para que las llamas no consumieran su cuerpo, entró... Organicé a la gente para que empezara a mover cubos de agua y me quedé en la entrada de la casa, llamando a gritos a Niraley, la cual no respondía. Me impacienté... Y en cuanto vi que la estructura empezaba a ceder y desoyendo los consejos de la gente y de mi propio subconsciente entré. Busqué a Niraley tan rápido como pude y la saqué de allí. Notaba las llamas quemándome la piel pero no era momento de quejarse del dolor, Niraley necesitaba mi ayuda, las llamas habían devorado gran parte de su cuerpo y estaba sufriendo, pero había conseguido rescatar a una mujer. Conseguimos salir a tiempo, pero el tiempo corría en contra de Niraley y de aquella mujer... Quizá no sobrevivirían mucho tiempo... Entonces recordé que aún conservaba aquella semilla que nos entregó Endelin, ya vi que trajo de la muerte a Ramoran, espero que pueda hacerlo también con Niraley... ¡Y así fue! Pero Niraley sacrificó la oportunidad que le dimos para intentar salvar la vida de la mujer, con un último esfuerzo volvió a implorar a eldor que salvara la vida, pero el esfuerzo le pudo. La mujer se alzó sana, Niraley cayó inerte... Pero para sorpresa de todos Dresden utilizó algún tipo de magia curativa y sacó de nuevo de la muerte a Niraley... ¡Rápido! Había que llevarla a algún lugar seguro para que pudieran tratar sus heridas. Los campesinos ayudaron a trasladarla hacia las granjas cercanas, Zendra me ayudó a mi a llegar a la casa de curas... Zendra... ¡Claro! Le pedí por el camino que fuera mi acompañante en la cena, y ella accedió. Es lo menos que puedo hacer, ya que también ha ayudado en esto.
Mientras me recuperaba pude oír como se comentaba la proeza de Niraley, parece que al final se salvará. Bien. Ha merecido la pena el esfuerzo, si cae Niraley, si cae la elegida de Eldor, caerá tambien la moral de la gente humilde de Angor, no puedo permitirlo. Angor NECESITA a Niraley //Y eso es por lo que lo hice, no os penseis que fue solamente por bondad
Soy lo que se supone que debo ser, un sargento que cumple con diligencia las órdenes que vienen de arriba, la peor parte de todo es que detrás de ese sargento no hay mucho más. Y me gustaría que hubiera un algo que pudiera hacerme ver que si que hay algo más. En fin. Esto ya es divagar demasiado.
Al menos durante esta semana han ocurrido unas cuantas cosas que han destripado esa monotonía, aunque eso no quiere decir que sea mejor, puede que me queje de algunas cosas pero, en el fondo aprecio esa monotonía.
El Festival de la cosecha siempre es un motivo para olvidarse de lo oscuro que en verdad es el momento que nos ha tocado vivir... Hace poco, Picoferro cayó, las cosechas de Lughard fueron diezmadas por las llamas, y el cuerno de la guerra empieza a escucharse en el horizonte. Es un buen momento para un festival, pues seguramente, pronto no habrá motivo para regocijarse.
Como iba diciendo, pude presenciar algunos de los festivales, entre ellos el de belleza. Ganó Xandra, y me gusta que haya ganado ella, creo que congeniamos bastante bien, además, la considero una persona más que capaz. Pero he de decir que lo que vino después me gustó bastante más, una de las participantes del concurso, Lyndi, se me arrimó y empezó a tontear conmigo... Bueno, y alguna cosa más. Pero no viene al caso.
Al día siguiente y con algo de resaca, me acerqué a ver el concurso de Poesía y Canto, realmente, de todos los participantes, todos ellos muy capaces, hubieron dos que me inspiraron, uno fue Dresden, en otras condiciones quizá se hubiera alzado ganador, pero ganó Kiara, quien realizó una estupenda oda al Inmortal. Quizá algún día alguien escriba algo sobre mi.. Je... Prf.. ¿Qué tonterías piensas Siggurd?
Tuve la oportunidad de participar en el torneo de tiro con arco, en el cual me alcé ganador... Me gustaría que Alexa estuviera aquí para verlo la verdad, sería injusto decir que es sólo mérito mío, pero fue ella quien en verdad me impulsó a llegar a ser quien yo soy ahora. Y quizá haya traicionado un poco lo que me enseñó, pues el equipo delta, cuya insignia llevo grabada a fuego en el hombro, no fraguó tanto como ella esperaba. En fin. Tampoco es tiempo para lamentarse. Con la victoria vino la invitación para acudir a la cena de gala que haría Ceolred, debería buscar una pareja para que me acompañara... ¿Qué tal Lyndi?
Apenas me dio tiempo a pensar en ellos, pues casi al terminar el torneo, se empezó a vislumbrar las una columna de humo... Rápidamente fuimos a ver que ocurría, resultó ser una casa en llamas. Niraley no lo pensó dos veces y tras implorar a Eldor para que las llamas no consumieran su cuerpo, entró... Organicé a la gente para que empezara a mover cubos de agua y me quedé en la entrada de la casa, llamando a gritos a Niraley, la cual no respondía. Me impacienté... Y en cuanto vi que la estructura empezaba a ceder y desoyendo los consejos de la gente y de mi propio subconsciente entré. Busqué a Niraley tan rápido como pude y la saqué de allí. Notaba las llamas quemándome la piel pero no era momento de quejarse del dolor, Niraley necesitaba mi ayuda, las llamas habían devorado gran parte de su cuerpo y estaba sufriendo, pero había conseguido rescatar a una mujer. Conseguimos salir a tiempo, pero el tiempo corría en contra de Niraley y de aquella mujer... Quizá no sobrevivirían mucho tiempo... Entonces recordé que aún conservaba aquella semilla que nos entregó Endelin, ya vi que trajo de la muerte a Ramoran, espero que pueda hacerlo también con Niraley... ¡Y así fue! Pero Niraley sacrificó la oportunidad que le dimos para intentar salvar la vida de la mujer, con un último esfuerzo volvió a implorar a eldor que salvara la vida, pero el esfuerzo le pudo. La mujer se alzó sana, Niraley cayó inerte... Pero para sorpresa de todos Dresden utilizó algún tipo de magia curativa y sacó de nuevo de la muerte a Niraley... ¡Rápido! Había que llevarla a algún lugar seguro para que pudieran tratar sus heridas. Los campesinos ayudaron a trasladarla hacia las granjas cercanas, Zendra me ayudó a mi a llegar a la casa de curas... Zendra... ¡Claro! Le pedí por el camino que fuera mi acompañante en la cena, y ella accedió. Es lo menos que puedo hacer, ya que también ha ayudado en esto.
Mientras me recuperaba pude oír como se comentaba la proeza de Niraley, parece que al final se salvará. Bien. Ha merecido la pena el esfuerzo, si cae Niraley, si cae la elegida de Eldor, caerá tambien la moral de la gente humilde de Angor, no puedo permitirlo. Angor NECESITA a Niraley //Y eso es por lo que lo hice, no os penseis que fue solamente por bondad
lunes, 12 de marzo de 2012
¡Largo, este trono no será para tu trasero!
Toda la urdimbre tejida empezó a vislumbrarse... Todas las piezas estaban colocadas sobre el tablero y ambos contendientes se habían sentado a jugar la partida. Todo empezaba. Todo por lo que yo me hice soldado tambien se puso en la misma partida. Yo no era uno de los que la jugaban, sólo era una de las piezas. Y puede que fuere un peón, pero incluso un peón puede comerse a un rey... Allá vamos.
Toda mi tropa fuimos llamada al cuartel, el mismo Madon Ufforil nos entregó las órdenes, el capitán Elfwine salió disgustado del despacho en ese mismo momento. No se que estaba pasando, pero no era momento para preguntar... Leí las órdenes y fruncí el ceño... "¿El hijo del regente?" Pregunté. Madon asintió y volvió a su despacho. Le enseñé la orden a Zhelion, a él parece que no le causó tanta impresión como a mi pero... Es norteño.
Empezó la partida. Fuimos a casa de Cedric, relevamos a todos los guardias que le custiodiaban y le enseñamos la orden. Se burló de nosotros, pero no cedimos. Las órdenes eran claras, detener al hijo del regente, Cedric Villancourt. Parece que estaba haciendo tratos de forma fraudulenta o preparando algo.. Según los rumores, pretendía suceder a su padre cuando éste dejara la regencia.
Ese era el motivo de su detención.
En cuanto se le detuvo, el ejército se movilizó dentro de Angor, todo estalló, aunque en silencio. Habían peleas en distintos barrios, trapicheos bajo mano y otras cosas que... Bueno, se habrían hecho sin que nos diéramos cuenta. Se nos dio la orden de formar delante del palacio y se cumplió. Se agolparon los curiosos y los camorristas. Parecía que iba a estallar algo. Pero no fue así, Madon, Ceolred y Hashur pidieron al regente que formara al consejo de regencia para elegir al nuevo regente. Este, indignado por la detención de su hijo se negó en rotundo. Llamó traidores a todos los miembros del ejército, y en su rabia, le quitó todos los poderes al comandante Madon Ufforil y se los proclamó a si mismo. Está claro que son solo palabras, pues la mayor parte del ejército es leal a Madon, por mucho que el regente, diga que ya no es comandante, para muchos de nosotros sigue siendo nuestro comandante. Sin embargo si hay soldados que son fieles al regente. Eso es a lo que no me quería enfrentar.
Tras unas horas de encolerizada charla, Madon le dio un ultimátum, volvería en 24 horas, y cuando lo hiciera, abriría las puertas del palacio y se celebraría el consejo de regencia. La multitud se marchó, Freya se refugió en su palacio... El ejército seguía movilizado por las calles para asegurar que no estallara ninguna revuelta popular.
Pasó el día, la multitud ya se agolpaba en la plaza, todos los integrantes del consejo se reunieron. Se detuvo al capitán Elfwine Syger. Parecía que la partida terminaría esta noche. Formé filas con mis compañeros frente al palacio. Delante, custodiando las puertas los leales al regente. Todos éramos soldados, todos éramos soldados leales, todos habíamos elegido ser leales a un juramento o ser leales a nuestro comandante. No éramos diferentes. Lo peor de todo, es que TODOS éramos hermanos. No quiero empuñar el arma contra un compañero ni contra un hermano. ¡No quiero! Por favor, haced lo más sensato. Pero parecía que todo iba a estallar. De nuevo, Freya se negó a abrir las puertas del palacio... Madon dijo que el consejo se celebraría, si no era en el palacio, sería en otro lugar ¡Pero que se celebraría! Y así fue.. Todos los integrantes se refugiaron en el templo durante unas horas. Yo estaba muy tenso, cruzando la mirada con el sargento que custodiaba la puerta. No hacían falta palabras, las miradas estaba cargadas de intenciones. Ambos sabíamos que seguiríamos las órdenes, y eso es lo que nos asustaba, pues nuestras órdenes eran opuestas.
Las puertas del templo se abrieron... Y se divulgó la noticia. Dado que no podían elegir un nuevo regente... Elegirían a alguien que ocupara su lugar hasta que hubiera un nuevo regente. Se le dio el nombre de Gobernador, y el puesto fue ocupado por nuestro comandante Madon Ufforil... Y temí su primera orden... ¡¡Entrad a palacio y sacad al regente!!. Me tembló el pulso. Miré al sargento directamente a los ojos y negué ligeramente... Intenté que entrara en razón, que depusiera las armas. Pero no lo hizo... Alzó su alabarda y así hice yo con la mía, Zhelion se lanzó a defenderme, parando a otros soldados que también custodiaban esa puerta. Al final, fue mi arma la que dio muerte a aquel sargento... Mi alma se quebró en ese momento. ¡Joder! No puedo, no quiero. Y sin embargo lo he hecho. He matado a un hermano, he matado a un compañero sólo por cumplir órdenes... No era un traidor, no era un criminal... ¡Sólo era un compañero! Joder...
Sacudí la cabeza con fuerza y pasé por encima de su cuerpo, abrimos las puerta del palacio y me adentré. Decidido, herido y con el sabor de la sangre recordándome que había hecho, fui directo al trono del regente. Allí estaba él, arrogantemente sentado... No recuerdo muy bien que le dije, pero puedo asegurar que no fue desde el respeto... Aunque hay una frase que si recuerdo que le dije "Derramar tu sangre me va a costar mucho menos que derramar la de mi compañero. ¡Levántate!". Asustado, Freya se levantó y fue detenido... Cuando la adrenalina abandonó mi cuerpo me pudo el peso de mi conciencia. Matar a aquel compañero me había marcado. Tiré mi escudo y yelmo al suelo. Necesitaba tiempo para mi mismo...
Toda mi tropa fuimos llamada al cuartel, el mismo Madon Ufforil nos entregó las órdenes, el capitán Elfwine salió disgustado del despacho en ese mismo momento. No se que estaba pasando, pero no era momento para preguntar... Leí las órdenes y fruncí el ceño... "¿El hijo del regente?" Pregunté. Madon asintió y volvió a su despacho. Le enseñé la orden a Zhelion, a él parece que no le causó tanta impresión como a mi pero... Es norteño.
Empezó la partida. Fuimos a casa de Cedric, relevamos a todos los guardias que le custiodiaban y le enseñamos la orden. Se burló de nosotros, pero no cedimos. Las órdenes eran claras, detener al hijo del regente, Cedric Villancourt. Parece que estaba haciendo tratos de forma fraudulenta o preparando algo.. Según los rumores, pretendía suceder a su padre cuando éste dejara la regencia.
Ese era el motivo de su detención.
En cuanto se le detuvo, el ejército se movilizó dentro de Angor, todo estalló, aunque en silencio. Habían peleas en distintos barrios, trapicheos bajo mano y otras cosas que... Bueno, se habrían hecho sin que nos diéramos cuenta. Se nos dio la orden de formar delante del palacio y se cumplió. Se agolparon los curiosos y los camorristas. Parecía que iba a estallar algo. Pero no fue así, Madon, Ceolred y Hashur pidieron al regente que formara al consejo de regencia para elegir al nuevo regente. Este, indignado por la detención de su hijo se negó en rotundo. Llamó traidores a todos los miembros del ejército, y en su rabia, le quitó todos los poderes al comandante Madon Ufforil y se los proclamó a si mismo. Está claro que son solo palabras, pues la mayor parte del ejército es leal a Madon, por mucho que el regente, diga que ya no es comandante, para muchos de nosotros sigue siendo nuestro comandante. Sin embargo si hay soldados que son fieles al regente. Eso es a lo que no me quería enfrentar.
Tras unas horas de encolerizada charla, Madon le dio un ultimátum, volvería en 24 horas, y cuando lo hiciera, abriría las puertas del palacio y se celebraría el consejo de regencia. La multitud se marchó, Freya se refugió en su palacio... El ejército seguía movilizado por las calles para asegurar que no estallara ninguna revuelta popular.
Pasó el día, la multitud ya se agolpaba en la plaza, todos los integrantes del consejo se reunieron. Se detuvo al capitán Elfwine Syger. Parecía que la partida terminaría esta noche. Formé filas con mis compañeros frente al palacio. Delante, custodiando las puertas los leales al regente. Todos éramos soldados, todos éramos soldados leales, todos habíamos elegido ser leales a un juramento o ser leales a nuestro comandante. No éramos diferentes. Lo peor de todo, es que TODOS éramos hermanos. No quiero empuñar el arma contra un compañero ni contra un hermano. ¡No quiero! Por favor, haced lo más sensato. Pero parecía que todo iba a estallar. De nuevo, Freya se negó a abrir las puertas del palacio... Madon dijo que el consejo se celebraría, si no era en el palacio, sería en otro lugar ¡Pero que se celebraría! Y así fue.. Todos los integrantes se refugiaron en el templo durante unas horas. Yo estaba muy tenso, cruzando la mirada con el sargento que custodiaba la puerta. No hacían falta palabras, las miradas estaba cargadas de intenciones. Ambos sabíamos que seguiríamos las órdenes, y eso es lo que nos asustaba, pues nuestras órdenes eran opuestas.
Las puertas del templo se abrieron... Y se divulgó la noticia. Dado que no podían elegir un nuevo regente... Elegirían a alguien que ocupara su lugar hasta que hubiera un nuevo regente. Se le dio el nombre de Gobernador, y el puesto fue ocupado por nuestro comandante Madon Ufforil... Y temí su primera orden... ¡¡Entrad a palacio y sacad al regente!!. Me tembló el pulso. Miré al sargento directamente a los ojos y negué ligeramente... Intenté que entrara en razón, que depusiera las armas. Pero no lo hizo... Alzó su alabarda y así hice yo con la mía, Zhelion se lanzó a defenderme, parando a otros soldados que también custodiaban esa puerta. Al final, fue mi arma la que dio muerte a aquel sargento... Mi alma se quebró en ese momento. ¡Joder! No puedo, no quiero. Y sin embargo lo he hecho. He matado a un hermano, he matado a un compañero sólo por cumplir órdenes... No era un traidor, no era un criminal... ¡Sólo era un compañero! Joder...
Sacudí la cabeza con fuerza y pasé por encima de su cuerpo, abrimos las puerta del palacio y me adentré. Decidido, herido y con el sabor de la sangre recordándome que había hecho, fui directo al trono del regente. Allí estaba él, arrogantemente sentado... No recuerdo muy bien que le dije, pero puedo asegurar que no fue desde el respeto... Aunque hay una frase que si recuerdo que le dije "Derramar tu sangre me va a costar mucho menos que derramar la de mi compañero. ¡Levántate!". Asustado, Freya se levantó y fue detenido... Cuando la adrenalina abandonó mi cuerpo me pudo el peso de mi conciencia. Matar a aquel compañero me había marcado. Tiré mi escudo y yelmo al suelo. Necesitaba tiempo para mi mismo...
La muerte de Zhelion y Mia... ¿O no?
Parecía que iba a ser un día normal, apenas hacía una semana que me habían ascendido, muchos me habían felicitado, pero se que lo hacen por cumplir. Total, no guardo mucha relación con ninguno de ellos.
Y cuando dije que parecía que iba a ser un día normal, no podía estar más equivocado. Zhelion vino y casi me secuestró, por el camino me comentaron una historia sobre Mia.. Que su vida estaba vinculada de alguna forma a otro ser.. Una especie de ser de la naturaleza. ¿Si, y qué más? De todas formas se les veía muy apurados y de verdad parecía que necesitaban mi ayuda... El viaje comenzó en Lughard.
Mia encabezó la marcha, sentía algo, notaba donde teníamos que llegar... Poco a poco me contaron que estaba ocurriendo, al parecer, el ser al que Mia está vinculado había sido secuestrado por algún otro... Está claro que todo esto está relacionado con la magia, no entiendo muy bien que ocurre, y odio lo que no entiendo. Pero no puedo darles la espalda. Salimos de Lughard y encontramos signos de forcejeo, de lucha... Cerca del lugar había uno de esos asquerosos alzados, le dimos muerte.. Si esque cuando matas a un alzado se le llama muerte entre Zhelion y yo. Mia nos guió hasta un sendero, donde había un grupo de alzados, esta vez no era uno sólo, sabíamos que sería peligroso. Nos preparamos y nos lanzamos a la batalla... ¡Y casi no lo contamos! El combate fue muy, muy duro. Tanto que las heridos que nos dejaron servirían para contar buenas historias a los nietos... ¡Si esque sobrevivíamos! Porque parecía que no lo íbamos a contar. Vaya.
En el lugar de la batalla, había dibujado en el suelo una especie de triángulo, y algunas astillas algo quemadas esparcidas por el suelo. Mia de golpe, se desplomó abatida, diciendo que todo estaba perdido.. No entiendo nada. ¡Pero eso no fue lo más raro! Un árbol cobró vida.. ¡Para darnos consejo! Esto es demasiado raro. ¡Demasiado!
Al parecer, aquel triángulo trazado en el suelo sirvió para trasladar al ser vinculado con Mia de un lugar a otro. Es por eso que Mia se derrumbó, pues todo rastro se perdió. Pero el árbol animado dijo que podía localizarla.. Pero que necesitaba algo que le perteneciera.. Ahí entraban las astillas del suelo, al parecer formaban parte de aquel ser que buscábamos.
Y así fue, aquel árbol pudo localizarlo.. Se lo dijo a Mia. Parecía ser una especie de templo corrompido por el mal al que íbamos. Pero Mia no quería que muriésemos por ayudarla... Cosa que entiendo claro. Así que hizo uso de sus conjuros y desapareció de nuestra vista. Tampoco me preocupó demasiado, puede esconderse a la vista, pero deja huellas de todos modos. Zhelion estaba de acuerdo en seguirla, y eso hicimos. El camino nos condujo hacia una torre, donde interceptamos a Mia y le contamos un rollo de esos de las novelas de no dejarla sola y bla bla bla... ¡Total! Que entramos todos juntos.
Después de abrirnos paso a espadazos, luchando contra unos cuantos alzados que se interpusieron en nuestro camino, Mia parecía haber notado algo. Lo único que notábamos nosotros era el sabor metálico de la sangre que nos habían echo sudar esos alzados.. Pero si se escuchaba algo, era una especie de cántico, parecía muy metódico y ensayado. Mia no tardó en bajar por los viejos peldaños de aquella torre... Allí habían dos alzados, bien armados y de aspecto imponente, también un ser ataviado con oscuros ropajes, delante de este ser, una especie de mujer, pero cuya piel parecía de corteza de árbol... Era el ser al que estaba vinculado Mia. Pero aquel engendro parecía estar drenando algo de su interior, un hilillo verde surgía de la boca de la dríada al nigromante. No hubo tiempo de espera, disparé con el arco al nigromante y le di muerte con presteza, aunque en su muerte lanzó un conjuro y Mia cayó inerte. Zhelion se deshizo de los dos alzados que custodiaban a aquel nigromante... Cuando parecía que todo había acabado, el nigromante, abatido, se alzó de forma antinatural y un chillido penetrante recorrió toda la estancia e hizo estremecerse tanto nuestros corazones como los muros de la estancia... Ese segundo me dejó sin aliento, pero permancí en pie.. Zhelion cayó al suelo... No tardé en evaluar su estado.. Estaba muerto. Al igual que Mia. Sus corazones no latían, sus pulmones no tomaban aire... ¡Joder!
Intenté reanimarles, insuflé aire en sus pulmones y golpeé su corazón con la intención de que este volviera a latir. Pero era inútil.. ¡Tampoco podía dejarles ahí y pedir ayuda! Si les dejaba solos en un lugar así.. ¡Eldor sabe que les podría pasar! Intenté reanimarles como pude, pero la esperanza me abandonaba a la vez que las fueras.. Era inútil, les insulté lleno de rabia por no haber podido hacer nada por ayudarles... Les cerré los ojos y le apoyé en una pared cercana, observándoles. No sabía que hacer... Bueno, estaba seguro de que no podía hacer nada. Estaba muertos. Suspiré profundamente.
Pero entonces... Abrieron los ojos. Pensé que estaba alucinando. Estaba seguro, estaban muertos ¡Ambos! Temí por que fueran alzados, incluso desenvainé pero... ¡Joder! Eran ellos, incluso parecía que estaban de buen humor.. ¡¡ODIO LO QUE NO ENTIENDO!!. Aquel ser con aspecto de mujer pero también de árbol, también revivió.. Esto es demasiado raro para mi. Pero agradezco, sea cual sea el motivo, de lo que les haya traído de vuelta.
Y cuando dije que parecía que iba a ser un día normal, no podía estar más equivocado. Zhelion vino y casi me secuestró, por el camino me comentaron una historia sobre Mia.. Que su vida estaba vinculada de alguna forma a otro ser.. Una especie de ser de la naturaleza. ¿Si, y qué más? De todas formas se les veía muy apurados y de verdad parecía que necesitaban mi ayuda... El viaje comenzó en Lughard.
Mia encabezó la marcha, sentía algo, notaba donde teníamos que llegar... Poco a poco me contaron que estaba ocurriendo, al parecer, el ser al que Mia está vinculado había sido secuestrado por algún otro... Está claro que todo esto está relacionado con la magia, no entiendo muy bien que ocurre, y odio lo que no entiendo. Pero no puedo darles la espalda. Salimos de Lughard y encontramos signos de forcejeo, de lucha... Cerca del lugar había uno de esos asquerosos alzados, le dimos muerte.. Si esque cuando matas a un alzado se le llama muerte entre Zhelion y yo. Mia nos guió hasta un sendero, donde había un grupo de alzados, esta vez no era uno sólo, sabíamos que sería peligroso. Nos preparamos y nos lanzamos a la batalla... ¡Y casi no lo contamos! El combate fue muy, muy duro. Tanto que las heridos que nos dejaron servirían para contar buenas historias a los nietos... ¡Si esque sobrevivíamos! Porque parecía que no lo íbamos a contar. Vaya.
En el lugar de la batalla, había dibujado en el suelo una especie de triángulo, y algunas astillas algo quemadas esparcidas por el suelo. Mia de golpe, se desplomó abatida, diciendo que todo estaba perdido.. No entiendo nada. ¡Pero eso no fue lo más raro! Un árbol cobró vida.. ¡Para darnos consejo! Esto es demasiado raro. ¡Demasiado!
Al parecer, aquel triángulo trazado en el suelo sirvió para trasladar al ser vinculado con Mia de un lugar a otro. Es por eso que Mia se derrumbó, pues todo rastro se perdió. Pero el árbol animado dijo que podía localizarla.. Pero que necesitaba algo que le perteneciera.. Ahí entraban las astillas del suelo, al parecer formaban parte de aquel ser que buscábamos.
Y así fue, aquel árbol pudo localizarlo.. Se lo dijo a Mia. Parecía ser una especie de templo corrompido por el mal al que íbamos. Pero Mia no quería que muriésemos por ayudarla... Cosa que entiendo claro. Así que hizo uso de sus conjuros y desapareció de nuestra vista. Tampoco me preocupó demasiado, puede esconderse a la vista, pero deja huellas de todos modos. Zhelion estaba de acuerdo en seguirla, y eso hicimos. El camino nos condujo hacia una torre, donde interceptamos a Mia y le contamos un rollo de esos de las novelas de no dejarla sola y bla bla bla... ¡Total! Que entramos todos juntos.
Después de abrirnos paso a espadazos, luchando contra unos cuantos alzados que se interpusieron en nuestro camino, Mia parecía haber notado algo. Lo único que notábamos nosotros era el sabor metálico de la sangre que nos habían echo sudar esos alzados.. Pero si se escuchaba algo, era una especie de cántico, parecía muy metódico y ensayado. Mia no tardó en bajar por los viejos peldaños de aquella torre... Allí habían dos alzados, bien armados y de aspecto imponente, también un ser ataviado con oscuros ropajes, delante de este ser, una especie de mujer, pero cuya piel parecía de corteza de árbol... Era el ser al que estaba vinculado Mia. Pero aquel engendro parecía estar drenando algo de su interior, un hilillo verde surgía de la boca de la dríada al nigromante. No hubo tiempo de espera, disparé con el arco al nigromante y le di muerte con presteza, aunque en su muerte lanzó un conjuro y Mia cayó inerte. Zhelion se deshizo de los dos alzados que custodiaban a aquel nigromante... Cuando parecía que todo había acabado, el nigromante, abatido, se alzó de forma antinatural y un chillido penetrante recorrió toda la estancia e hizo estremecerse tanto nuestros corazones como los muros de la estancia... Ese segundo me dejó sin aliento, pero permancí en pie.. Zhelion cayó al suelo... No tardé en evaluar su estado.. Estaba muerto. Al igual que Mia. Sus corazones no latían, sus pulmones no tomaban aire... ¡Joder!
Intenté reanimarles, insuflé aire en sus pulmones y golpeé su corazón con la intención de que este volviera a latir. Pero era inútil.. ¡Tampoco podía dejarles ahí y pedir ayuda! Si les dejaba solos en un lugar así.. ¡Eldor sabe que les podría pasar! Intenté reanimarles como pude, pero la esperanza me abandonaba a la vez que las fueras.. Era inútil, les insulté lleno de rabia por no haber podido hacer nada por ayudarles... Les cerré los ojos y le apoyé en una pared cercana, observándoles. No sabía que hacer... Bueno, estaba seguro de que no podía hacer nada. Estaba muertos. Suspiré profundamente.
Pero entonces... Abrieron los ojos. Pensé que estaba alucinando. Estaba seguro, estaban muertos ¡Ambos! Temí por que fueran alzados, incluso desenvainé pero... ¡Joder! Eran ellos, incluso parecía que estaban de buen humor.. ¡¡ODIO LO QUE NO ENTIENDO!!. Aquel ser con aspecto de mujer pero también de árbol, también revivió.. Esto es demasiado raro para mi. Pero agradezco, sea cual sea el motivo, de lo que les haya traído de vuelta.
El siguiente peldaño.
Era un día normal... Como quien dice. Hacía ya unas semanas que me habían sorprendido con una misiva que Ballard entregó a Ufforil. Eran buenas noticias, claro, al menos, a Ufforil le sirvió para reir un poco, igual que al capitán Oiranar. Aquella misiva instaba al comandante a ascenderme... A mi me alegró el corazón, pero me dio que pensar... ¿Ha tenido que venir un extranjero a reconocer los méritos? En fin. Mejor sigo con mi trabajo, además, era sólo una carta, y quien tiene que dar el visto bueno no es Ballard, si no Madon. Y no digo que esto sea bueno o sea malo... Y todo esto vino por el tema de negociar la patrulla de caminos. A mi no me hace tanta gracia.
Pero la vida sigue en Angor, me conformo con que me llamen cabo.. ¡Que coño! Quiero ser sargento. Claro que quiero, no me conformo con ser cabo. Yo no soy Siggurd, hace tiempo que no soy una persona, soy un instrumento. ¡Sólo eso! Realmente no tengo vida, mis amigos están todos en el ejército, que dice muy poco de mi. Soy una persona cerrada, centrada en el trabajo. Creo que me lo merezco. Joder, no lo creo ¡Lo merezco!... En fin. Mejor no darle vueltas al asunto y esperar que llegue.
Y la espera no se hizo muy eterna, apenas un mes después, después de las fallidas negociaciones con Picoferro, el comandante me hizo llamar... Aquel día no me esperaba que podía ser, sinceramente, ese mes no hice más que seguir la rutina. Subí las escaleras, llamé a la puerta, entré y saludé. Allí estaba el comandante, con unos mapas sobre la mesa, parecía atareado. Me mandó descansar y me invitó a sentarme. Charlamos un poco sobre la moral de las tropas, se le nota preocupado... Está preocupado por saber la lealtad de que bando está. La mía está clara, desde luego.
Iré directo al resultado, fui ascendido a Sargento con todo lo que ello conlleva... La verdad, estoy contento. Ahora me gustaría tener algún amigo cercano al que contárselo, jé. Pero solo tengo compañeros de trabajo. ¡Así que nada, a seguir adelante!
Pero la vida sigue en Angor, me conformo con que me llamen cabo.. ¡Que coño! Quiero ser sargento. Claro que quiero, no me conformo con ser cabo. Yo no soy Siggurd, hace tiempo que no soy una persona, soy un instrumento. ¡Sólo eso! Realmente no tengo vida, mis amigos están todos en el ejército, que dice muy poco de mi. Soy una persona cerrada, centrada en el trabajo. Creo que me lo merezco. Joder, no lo creo ¡Lo merezco!... En fin. Mejor no darle vueltas al asunto y esperar que llegue.
Y la espera no se hizo muy eterna, apenas un mes después, después de las fallidas negociaciones con Picoferro, el comandante me hizo llamar... Aquel día no me esperaba que podía ser, sinceramente, ese mes no hice más que seguir la rutina. Subí las escaleras, llamé a la puerta, entré y saludé. Allí estaba el comandante, con unos mapas sobre la mesa, parecía atareado. Me mandó descansar y me invitó a sentarme. Charlamos un poco sobre la moral de las tropas, se le nota preocupado... Está preocupado por saber la lealtad de que bando está. La mía está clara, desde luego.
Iré directo al resultado, fui ascendido a Sargento con todo lo que ello conlleva... La verdad, estoy contento. Ahora me gustaría tener algún amigo cercano al que contárselo, jé. Pero solo tengo compañeros de trabajo. ¡Así que nada, a seguir adelante!
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