lunes, 12 de marzo de 2012

La muerte de Zhelion y Mia... ¿O no?

Parecía que iba a ser un día normal, apenas hacía una semana que me habían ascendido, muchos me habían felicitado, pero se que lo hacen por cumplir. Total, no guardo mucha relación con ninguno de ellos.

Y cuando dije que parecía que iba a ser un día normal, no podía estar más equivocado. Zhelion vino y casi me secuestró, por el camino me comentaron una historia sobre Mia.. Que su vida estaba vinculada de alguna forma a otro ser.. Una especie de ser de la naturaleza. ¿Si, y qué más? De todas formas se les veía muy apurados y de verdad parecía que necesitaban mi ayuda... El viaje comenzó en Lughard.


Mia encabezó la marcha, sentía algo, notaba donde teníamos que llegar... Poco a poco me contaron que estaba ocurriendo, al parecer, el ser al que Mia está vinculado había sido secuestrado por algún otro... Está claro que todo esto está relacionado con la magia, no entiendo muy bien que ocurre, y odio lo que no entiendo. Pero no puedo darles la espalda. Salimos de Lughard y encontramos signos de forcejeo, de lucha... Cerca del lugar había uno de esos asquerosos alzados, le dimos muerte.. Si esque cuando matas a un alzado se le llama muerte entre Zhelion y yo. Mia nos guió hasta un sendero, donde había un grupo de alzados, esta vez no era uno sólo, sabíamos que sería peligroso. Nos preparamos y nos lanzamos a la batalla... ¡Y casi no lo contamos! El combate fue muy, muy duro. Tanto que las heridos que nos dejaron servirían para contar buenas historias a los nietos... ¡Si esque sobrevivíamos! Porque parecía que no lo íbamos a contar. Vaya.

En el lugar de la batalla, había dibujado en el suelo una especie de triángulo, y algunas astillas algo quemadas esparcidas por el suelo. Mia de golpe, se desplomó abatida, diciendo que todo estaba perdido.. No entiendo nada. ¡Pero eso no fue lo más raro! Un árbol cobró vida.. ¡Para darnos consejo! Esto es demasiado raro. ¡Demasiado!

Al parecer, aquel triángulo trazado en el suelo sirvió para trasladar al ser vinculado con Mia de un lugar a otro. Es por eso que Mia se derrumbó, pues todo rastro se perdió. Pero el árbol animado dijo que podía localizarla.. Pero que necesitaba algo que le perteneciera.. Ahí entraban las astillas del suelo, al parecer formaban parte de aquel ser que buscábamos.

Y así fue, aquel árbol pudo localizarlo.. Se lo dijo a Mia. Parecía ser una especie de templo corrompido por el mal al que íbamos. Pero Mia no quería que muriésemos por ayudarla... Cosa que entiendo claro. Así que hizo uso de sus conjuros y desapareció de nuestra vista. Tampoco me preocupó demasiado, puede esconderse a la vista, pero deja huellas de todos modos. Zhelion estaba de acuerdo en seguirla, y eso hicimos. El camino nos condujo hacia una torre, donde interceptamos a Mia y le contamos un rollo de esos de las novelas de no dejarla sola y bla bla bla... ¡Total! Que entramos todos juntos.


Después de abrirnos paso a espadazos, luchando contra unos cuantos alzados que se interpusieron en nuestro camino, Mia parecía haber notado algo. Lo único que notábamos nosotros era el sabor metálico de la sangre que nos habían echo sudar esos alzados.. Pero si se escuchaba algo, era una especie de cántico, parecía muy metódico y ensayado. Mia no tardó en bajar por los viejos peldaños de aquella torre... Allí habían dos alzados, bien armados y de aspecto imponente, también un ser ataviado con oscuros ropajes, delante de este ser, una especie de mujer, pero cuya piel parecía de corteza de árbol... Era el ser al que estaba vinculado Mia. Pero aquel engendro parecía estar drenando algo de su interior, un hilillo verde surgía de la boca de la dríada al nigromante. No hubo tiempo de espera, disparé con el arco al nigromante y le di muerte con presteza, aunque en su muerte lanzó un conjuro y Mia cayó inerte. Zhelion se deshizo de los dos alzados que custodiaban a aquel nigromante... Cuando parecía que todo había acabado, el nigromante, abatido, se alzó de forma antinatural y un chillido penetrante recorrió toda la estancia e hizo estremecerse tanto nuestros corazones como los muros de la estancia... Ese segundo me dejó sin aliento, pero permancí en pie.. Zhelion cayó al suelo... No tardé en evaluar su estado.. Estaba muerto. Al igual que Mia. Sus corazones no latían, sus pulmones no tomaban aire... ¡Joder!


Intenté reanimarles, insuflé aire en sus pulmones y golpeé su corazón con la intención de que este volviera a latir. Pero era inútil.. ¡Tampoco podía dejarles ahí y pedir ayuda! Si les dejaba solos en un lugar así.. ¡Eldor sabe que les podría pasar! Intenté reanimarles como pude, pero la esperanza me abandonaba a la vez que las fueras.. Era inútil, les insulté lleno de rabia por no haber podido hacer nada por ayudarles... Les cerré los ojos y le apoyé en una pared cercana, observándoles. No sabía que hacer... Bueno, estaba seguro de que no podía hacer nada. Estaba muertos. Suspiré profundamente.

Pero entonces... Abrieron los ojos. Pensé que estaba alucinando. Estaba seguro, estaban muertos ¡Ambos! Temí por que fueran alzados, incluso desenvainé pero... ¡Joder! Eran ellos, incluso parecía que estaban de buen humor.. ¡¡ODIO LO QUE NO ENTIENDO!!. Aquel ser con aspecto de mujer pero también de árbol, también revivió.. Esto es demasiado raro para mi. Pero agradezco, sea cual sea el motivo, de lo que les haya traído de vuelta.

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