Apenas podía sostenerme en pie, llegué a Angor cogido de Nedara, no sabía cuanta sangre de la que tenía era mía o de ella. Ambos estábamos realmente mal, casi no lo contamos y... Espera, mejor empezar desde el principio.
Nedara, Kelyan y Khoran decidieron tomar el largo camino que lleva hasta Picoferro. Dentro de poco empezarían las negociaciones y, quizá tenga que recorrer ese camino alguna vez más... Sería buena idea que los acompañara y así lo hice. Todos sabíamos que sería un viaje complicado pero.. Este fue doblemente complicado. Desde el cañón, un grupo de unos 10 orcos decidió que era divertido darnos caza. Por suerte éramos más rápidos que ellos, Khoran tomó otro camino despistando a unos pocos orcos, mientras nosotros continuamos por el bosque... Para nuestra sorpresa esos orcos también, corrimos cuanto pudimos y cruzamos el lago escarlata...¡Y los orcos también!. Corrimos otro buen trecho hasta llegar a la falda de la montaña que hace de entrada a Picoferro.. ¡¡Y los orcos también!! Pero, joder, no podía huir más, no podía huir de un grupo de orcos y encima, llevarles a Picoferro. Ya Gray me ve como un niño, encima que me vea huir de orcos.. ¡Pues no, no va a ser hoy!. Me aposté, descolgué el arco y empecé con la andanada de flechas. Nedara tomó la delantera deteniendo el avance de los orcos mientras caían bajo las flechas. Kelyan acompañó con su arco como bien pudo. ¿El resultado? 10 orcos muertos. ¿Nosotros? Ni un rasguño... ¿Para qué huiríamos de ellos? En fin... Hicimos noche en Picoferro... Y debo decir a que ninguno le agradó ver un miembro del ejército paseando por allí, pero en fin, no había mucha elección...
Cenamos y pasamos la mayor parte del día allí, el viaje había sido duro y el descanso fue reparador. Nedara parece conocer a la gente de Picoferro, es bueno saberlo por si alguna vez necesito consejo... Emprendimos el viaje de vuelta y para nuestra sorpresa, encontramos a dos ogros liándose a mamporros... Ehm.. No entendimos muy bien la situación. Intentamos eludir la situación pero al final los dos ogros nos vieron y.. Los liquidamos sin mucho esfuerzo.
Cruzamos el lago de vuelta y nos encaminamos al bosque de la viuda... Allí, alertados por el rumor de la batalla nos preparamos. Vimos a un grupo peleando contra dos tipos de aspecto salvaje, aquellos dos tipos pudieron liquidar fácilmente a quien les rodeaban y... Pusieron los ojos en nosotros y cargaron de imprevisto, casi no pudimos resistir la primera embestida, Nedara apenas podía contenerlos, intenté protegerla con el escudo pero lo único que conseguí fue una herida de lado a lado en el abdomen. En un descuido, Nedara pudo deslizar su espada hacia el cuello de unos de los enemigos, dejándole en el suelo, moribundo y desangrándose. Al segundo le pudimos hacer frente entre los tres, pero a costa de sufrir grandes heridas. Cuando la adrenalina despareció, intentamos coser las heridas como pudimos, pero un oso, seguramente alterado por el olor de la sangre y el jaleo apareció.. Y os digo que no era un oso de los de aquí abajo, este oso era enorme, tenía alguna que otra marca, fruto de alguna pelea con otro animal.. Y era enorme, tanto que su simple presencia me hizo retroceder.
Intentamos buscar refugio en los árboles cercanos pero las heridas no nos dejaron hacer mucho esfuerzo, Kelyan intentó atacarle pero, el oso le dio un zarpazo que casi le parte en dos. Entonces, le lancé una piedra al oso y empecé a gritarle y dar saltos. Haciendo mucho jaleo. El oso, molesto se encaró y comenzó a cargar, subí por un terraplen y me dejé caer rodando por él, perdiendo al oso mientras Kelyan y Nedara escapaban. Despues me reuniría con ellos, pero las heridas se abrieron y la pérdida de sangre era evidente, empezaba a nublárseme le vista y temblarme el puslo.
Pero las heridas no sería suficientes como para matarme a mi ni a ninguno de los que íbamos, sorteamos a una partida de orcos que vigilaban el cañón, y por fin... Llegamos a casa. Bueno, nos dejamos caer en casa, Nedara y yo no pudimos aguantar más y caímos frente a la casa de curación, por suerte, alguien nos atendió... A ella más que a mi, claro.
Y no pudo haber mejor momento... Sonaron las campanas, de toda la ciudad de escuchaba un murmullo... ¡Se ha encontrado a la heredera! Ay que joderse. Y yo aquí apenas sin poder atender a las heridas. Y encima no me dejaban ni moverme, tsk... Haciendo un poco uso de mi rango avisé a una soldado bastante amiga mía de que me llevara. Me dijo que no debería, pero que me llevaría si quería de verdad. En fin, claro que quería...
Me llevó hasta el templo, donde pude ver como, una que podría haber sido cualquier aventurera, resultó ser Isabella de Velares. Dalias la escoltaba mientras ella oraba frente al altar de Eldor.
Esto podría ser una buena noticia, pero no lo es. Realmente, realmente no es una heredera, es un vientre para que alguien. Y seguramente quien menos se lo merezca, le haga un hijo. Prf... Espero que Angor no se pudra mucho más
¿El resultado? Una semana sin poder moverme, una pequeña reprimenda por parte de mi superior, un vientre a disposición de los nobles y, por supuesto, más cicatrices.





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